Qué es el certificado energético
El certificado de eficiencia energética es el documento oficial que valora la demanda energética de una vivienda y la coloca en una escala de la A a la G. La A corresponde a una vivienda muy eficiente y la G a una muy poco eficiente.
Se introdujo en toda España en 2013 y desde entonces es obligatorio para vender y para alquilar. El procedimiento es estatal, pero el registro donde queda inscrito es autonómico: en nuestro caso, el de les Illes Balears.
Qué recoge el documento:
- Letra de eficiencia (A a G)
- Consumo de energía primaria en kWh por m² y año
- Emisiones de CO2 en kg por m² y año
- Recomendaciones de mejora
Cuándo es obligatorio
En Mallorca lo necesitas en estas situaciones:
Al vender: quien vende debe aportarlo como muy tarde en la firma en notaría. En la práctica conviene exigirlo antes del contrato de arras.
Al alquilar a largo plazo: el propietario tiene que informar de la letra ya en el anuncio, y entregar el certificado completo al firmar el contrato.
En el alquiler turístico: las licencias ETV también exigen un certificado en vigor, y la letra debe figurar en los anuncios de plataformas como Airbnb o Booking. Los detalles del régimen turístico están en el artículo sobre alquiler vacacional.
Excepciones: los edificios protegidos por su valor patrimonial, los edificios de culto y algunos usos industriales quedan fuera. Las construcciones de menos de 50 m² útiles también pueden quedar exentas. Las condiciones exactas están publicadas por el Govern de les Illes Balears.
Consejo: mira la letra en el anuncio
Los portales serios como Idealista o Fotocasa muestran la letra directamente en el anuncio. Si no aparece, suele ser señal de que no hay certificado en vigor.
Las clases energéticas en Mallorca
La mayor parte del parque de vivienda de Mallorca, y muy especialmente las casas antiguas y las fincas, se queda en las letras D, E o F. La obra nueva posterior a 2020 llega con frecuencia a B o C, y solo la promoción de gama alta alcanza la A.
Qué significa cada letra:
- A: menos de 10 kWh/m² al año, muy eficiente, poco habitual aquí
- B: 10 a 50 kWh/m², buena, propia de obra nueva actual
- C: 50 a 100 kWh/m², obra nueva correcta o rehabilitación bien hecha
- D: 100 a 150 kWh/m², parque construido en los años ochenta y noventa
- E: 150 a 200 kWh/m², vivienda antigua, a menudo unifamiliares sin aislamiento
- F: 200 a 300 kWh/m², edificios viejos mal aislados
- G: más de 300 kWh/m², fincas antiguas y edificios sin rehabilitar
El clima de la isla es suave y eso reduce la demanda de calefacción frente al interior de la península, donde el invierno es mucho más duro. A cambio, aquí pesa más la refrigeración en verano. El certificado tiene en cuenta la zona climática, así que las letras no se comparan bien entre provincias.
Consejo: la letra sirve para negociar
Una letra baja es un argumento objetivo para ajustar el precio. Aire acondicionado eficiente, aislamiento, ventanas nuevas o una bomba de calor mejoran la calificación, pero todo eso cuesta dinero. Ponlo en el presupuesto antes de cerrar la operación.
Cómo se tramita
El certificado lo tiene que emitir un técnico competente: arquitectos, aparejadores o ingenieros con la titulación habilitante.
Paso 1: contratar al técnico
Puedes buscarlo a través del colegio profesional correspondiente o directamente entre las empresas especializadas en certificación, muchas con reserva online. El IDAE publica además los criterios técnicos y los programas de ayudas para mejorar la calificación.
Paso 2: la visita
El técnico mide superficies y documenta ventanas, calefacción, climatización, producción de agua caliente y aislamiento. Según el tamaño, entre 1 y 2 horas.
Paso 3: cálculo e informe
El técnico redacta el certificado con uno de los programas reconocidos oficialmente (CE3X y equivalentes). El resultado es la letra más los valores de consumo y emisiones.
Paso 4: inscripción en el registro
El técnico inscribe el certificado en el registro autonómico de certificados de eficiencia energética de les Illes Balears. Hasta esa inscripción no tiene validez administrativa. Tú recibes una copia con su número de registro.
Coste y vigencia
Coste: en un piso normal de 80 a 120 m² se mueve entre 80 y 150 EUR en Mallorca. En casas grandes o fincas puede subir a 150 o 300 EUR. Los precios son libres y varían bastante entre empresas.
Vigencia: 10 años desde la fecha de emisión. Si se hace una reforma importante, hay que rehacerlo antes.
Quién paga: en una venta, quien vende. En un alquiler nuevo, el propietario.
Lo que el certificado no te dice
El certificado habla de la demanda teórica de energía. No es un informe del estado del edificio. No dice nada sobre:
- Patologías estructurales (grietas, humedades, cubierta)
- Estado de las instalaciones de agua y electricidad
- Si la obra se ajusta a la licencia
- Si la vivienda es legalmente habitable, que es lo que acredita la cédula de habitabilidad
Para una foto completa del estado de una vivienda hace falta un perito aparte. En viviendas antiguas y en fincas es muy recomendable, y cuesta entre 300 y 800 EUR según el alcance.
Ojo: no confundir los dos documentos
Certificado energético y cédula de habitabilidad son cosas distintas, con requisitos distintos. Los dos son obligatorios en una compraventa y los dos los aporta quien vende. Comprueba ambos antes de la firma.