Qué te espera
En Mallorca el belén es el betlem, y en estas fechas pesa más que el árbol. Muchas familias lo montan en casa, y parroquias, ayuntamientos y asociaciones exponen el suyo. Se monta tradicionalmente alrededor del 8 de diciembre y se recoge pasado Reyes.
En Palma merece la pena una vuelta por el casco antiguo. El Ajuntament, en la Plaça de Cort, suele exponer un belén grande que se visita sin entrada. También la Catedral y la basílica de Sant Francesc tienen belén en temporada. Muchas figuras son de barro cocido y pintadas a mano; la tradición del barro es larga en la isla, y si quieres ampliar el tuyo las encuentras también en las paradas de la Fira de Nadal. Lo más mallorquín son las figuras secundarias de la vida de pueblo, del pagès a la panadera.
Los betlems vivents son otra historia. Los vecinos de un pueblo representan el nacimiento con vestuario, a menudo en calles antiguas o en una possessió, con oficios, animales y escenas de la vida de antes. La última temporada hubo representaciones en Deià y en Sa Pobla, entre otros municipios. Normalmente son solo uno o dos días. Los ayuntamientos publican las fechas en diciembre, por eso aquí no damos días concretos.
Los festivos y horarios de estas semanas los tienes en nuestra guía de Navidad en Mallorca.
Consejos prácticos
- Horarios: el Ajuntament y las iglesias tienen su propio horario, y en festivos o durante las misas el belén a menudo no se puede visitar. Míralo antes en la web del Ajuntament o de la parroquia.
- Belenes vivientes: desde principios de diciembre, revisa la web de tu ajuntament y la prensa local. En los más conocidos, llegar pronto cuenta más que llevar el plan cerrado.
- Precio: los belenes del Ajuntament y de las iglesias suelen ser gratuitos. Algunos belenes vivientes piden un donativo.
- Con niños: la ruta de belenes por el centro de Palma es corta y se combina bien con el mercado de Navidad.