Vino de Mallorca: bodegas, variedades y catas
Sandor Farkas
Fundador y redacción de Mallorca Plus
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El vino de Mallorca lleva años dejando de ser una curiosidad local para convertirse en un producto que aguanta cualquier comparación. Alrededor de 70 bodegas elaboran hoy tintos, blancos y rosados en la isla, y la calidad sube casi cada añada. Vivas aquí desde siempre o te hayas mudado hace poco, una visita a una bodega es uno de los planes más agradecidos que se pueden hacer un sábado.
En este artículo repasamos qué bodegas merecen la visita, qué variedades son típicamente mallorquinas y cómo organizar tu propia ruta de catas.
Las zonas vinícolas de Mallorca
El viñedo mallorquín se concentra en dos denominaciones de origen:
- D.O. Binissalem - La más antigua de la isla, en el centro, entre Palma e Inca. Las cepas crecen en suelos pobres dentro de un valle protegido. Binissalem destaca sobre todo por sus tintos con cuerpo.
- D.O. Pla i Llevant - Ocupa la parte oriental, de Felanitx a Manacor. Los suelos y el clima suave dan vinos más frescos y afrutados.
Además hay muchas bodegas que trabajan bajo la mención "Vi de la Terra Mallorca", fuera de las D.O., y que suelen ser las más experimentales. Si te interesa el lado gastronómico de la isla en general, en nuestra guía de restaurantes y gastronomía en Mallorca lo contamos con más detalle.
Las variedades autóctonas
Lo que hace especial al vino de Mallorca son las variedades propias, que casi no se cultivan en ningún otro sitio:
- Manto negro - La tinta más importante de la isla. Da vinos suaves y afrutados, con recuerdos de frutos rojos y un punto especiado.
- Callet - Otra tinta local, de vinos más profundos y complejos. Suele coupagearse con manto negro.
- Prensal blanc (moll) - La blanca de referencia. Vinos frescos y ligeros, con notas de manzana verde y cítricos.
- Giró ros - Una blanca poco frecuente que da vinos aromáticos y con volumen en boca.
Por supuesto también se cultivan variedades internacionales como cabernet sauvignon, merlot, syrah y chardonnay. Muchos viticultores combinan uvas locales e internacionales y de ahí salen coupages muy interesantes.
Consejo: pregunta por las variedades autóctonas
Cuando estés en una bodega, pide expresamente vinos de manto negro, callet o prensal blanc. Son variedades que apenas se encuentran fuera de la isla, así que funcionan muy bien como regalo para quien viene de fuera.
Bodegas que se pueden visitar
Muchas bodegas mallorquinas abren al público y ofrecen visita guiada con cata. Una selección de las que mejor funcionan:
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Bodega Ribas (Consell) - Una de las bodegas más antiguas de España, fundada en 1711. La familia Ribas trabaja en ecológico y elabora vinos excelentes con variedades locales. La visita a las bodegas históricas vale la pena por sí sola.
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José L. Ferrer (Binissalem) - La bodega más conocida de la D.O. Binissalem. Sus vinos están en restaurantes y supermercados de toda la isla. La cata está muy bien organizada y funciona también para quien empieza.
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Macià Batle (Santa Maria del Camí) - Famosa por sus etiquetas ilustradas por artistas. Elabora vinos clásicos y modernos y tiene un centro de visitantes muy cuidado.
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Bodega Ànima Negra (Felanitx) - Imprescindible para quien va en serio con el vino. Los tintos "AN" y "ÀN/2" están entre los mejores de la isla y acumulan premios internacionales.
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Bodegas Mesquida Mora (Porreres) - Bodega biodinámica, conocida por su forma de trabajar y por vinos muy elegantes.
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Can Majoral (Algaida) - Bodega pequeña y familiar, en ecológico. Perfecta si prefieres una visita con trato cercano.
Cómo organizar tu ruta del vino
Una cata en Mallorca se monta fácil como plan de un día. Algunas cosas prácticas:
Cómo llegar: casi todas las bodegas están en el interior, a entre 20 y 40 minutos de Palma en coche. Sin coche es complicado, salvo que reserves una ruta organizada.
Reserva: la mayoría de bodegas pide cita previa para visitas y catas. En temporada alta (de junio a septiembre) conviene reservar con al menos una semana.
Precios: una visita con cata suele costar entre 10 y 25 euros por persona. Las catas premium con queso o tapas pueden llegar a 50 euros.
Mejor época: el otoño (septiembre y octubre) es especialmente bonito porque coincide con la vendimia. En primavera e invierno las bodegas también abren y hay mucha menos gente.
Atención: alcohol al volante
La tasa máxima en España es de 0,5 gramos por litro en sangre (0,3 para conductores noveles y profesionales). Si quieres visitar varias bodegas, organiza un conductor o reserva una ruta guiada. Las sanciones están detalladas en la web de la DGT y no son precisamente baratas.
Comprar vino y llevártelo
Comprando directamente en la bodega los precios suelen ser mejores que en tienda. Un buen vino mallorquín arranca sobre los 8 euros la botella y los de gama alta se mueven entre 20 y 40 euros.
Si quieres mandar unas botellas fuera de la isla, muchas bodegas venden cajas de transporte preparadas y algunas ofrecen envío a península y al extranjero. Para equipaje de avión, recuerda que el vino solo puede viajar en la maleta facturada, nunca en cabina por la norma de líquidos.
En Palma hay además tiendas especializadas como "Bodega Can Rigo" o "La Vinoteca", con una selección amplia de vino mallorquín. Si quieres una visión general de dónde comprar en la isla, la tienes en nuestra guía de compras en Mallorca.
Conclusión
El vino de Mallorca es mucho más que un recuerdo de viaje. La isla tiene una cultura vinícola viva, variedades que casi no existen fuera de aquí y bodegueros que mejoran año tras año. Da igual si controlas mucho de vino o simplemente tienes curiosidad: pasar una mañana en una bodega mallorquina es uno de los planes que mejor sientan lejos de la playa. Prueba las variedades locales, encuentra tu bodega favorita y llévate unas botellas a casa.