Qué te espera
La Sibil·la de La Seu es la versión más solemne de la isla: la nave casi a oscuras, la catedral llena y una sola voz desde el púlpito. Se canta dentro de la Misa del Gallo del 24 de diciembre, y desde 2010 está inscrita en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.
El ritual no cambia de un año a otro: la Sibil·la avanza por la nave con la espada en alto hasta el púlpito, canta las estrofas en catalán casi sin acompañamiento, con la intervención del órgano entre ellas, y termina dibujando una cruz en el aire con la espada. La diferencia con una parroquia está en la escala: la acústica de La Seu y la penumbra hacen que el efecto sea otro.
Tras el Concilio de Trento el canto desapareció de la liturgia en casi toda Europa. Solo Mallorca y l'Alguer, en Cerdeña, lo han mantenido sin interrupción desde entonces.
Consejos prácticos
- Cómo llegar: la catedral está en el casco antiguo. En Nochebuena la EMT funciona con horario reducido y por la noche deja de haber servicio, así que cuenta con volver a pie o en taxi. En coche, el aparcamiento más cercano es el del Parc de la Mar, justo debajo de la explanada.
- A qué hora estar: el aforo es limitado y la Misa del Gallo se llena. Si quieres ver bien el púlpito, llega con bastante antelación; los bancos centrales se ocupan primero. Confirma el horario exacto en la web de la catedral, porque no es el mismo todos los años.
- Precio: la entrada a la Misa del Gallo es gratuita.
- Con niños o sin colas: casi todas las parroquias de la isla cantan la Sibil·la en las Matines, muchas veces a una hora más temprana que la catedral y sin aglomeración. Para ir con niños suele ser mejor opción. Consulta el horario de tu parroquia unos días antes.