Qué te espera
El día grande es el 2 de agosto, festividad de la Mare de Déu dels Àngels. La jornada empieza de madrugada con la Alborada, sigue con los actos religiosos por la mañana y desemboca por la tarde en el Simulacre, que se alarga por los carrers del casco antiguo hasta que Joan Mas canta la victoria ya de noche. Centenares de pollencins participan cada año y el pueblo se llena de miles de personas venidas de toda la isla.
La noche anterior, la Nit de l'Alborada, media Pollença no se acuesta. Si quieres ver la salida de la Alborada, cuenta con estar despierto toda la noche o llegar muy pronto por la mañana.
El Simulacre es el final de una semana entera de fiestas que arranca hacia el 24 de julio: conciertos en la Plaça Major, revetles, pasacalles, el Dragut Fest y actividades infantiles. Esos días son la mejor opción si prefieres el ambiente de fiesta sin la aglomeración del día 2.
Consejos prácticos
- Cómo llegar: el 2 de agosto llegar en coche es prácticamente imposible. El casco antiguo se cierra y los accesos se colapsan desde media tarde. Lo razonable es el bus del TIB desde Palma, Alcúdia o el Port de Pollença, contando con colas a la vuelta, o aparcar lejos, en la zona de la carretera, y entrar caminando.
- Dónde ponerse: la Plaça Major y el Carrer Major son los escenarios centrales. Para ver el desenlace hay que coger sitio desde media tarde; luego ya no se pasa.
- Aglomeraciones: durante el Simulacre los carrers están completamente llenos. Hay petardos, polvo, empujones y peleas cuerpo a cuerpo de verdad. Si te pones en primera fila, ropa vieja y calzado cerrado.
- Precio: todo lo que pasa en la calle es gratis, Simulacre y conciertos de la Plaça incluidos.
- Con niños: el día 2 por la tarde es demasiado ruidoso y demasiado apretado para los pequeños. La semana previa tiene programa infantil a primera hora de la noche y se disfruta mucho más con carrito.