Mallorca

Almendros en flor en Mallorca: los mejores rincones en febrero

8 min read#almendros en flor Mallorca
Sandor Farkas

Sandor Farkas

Fundador y redacción de Mallorca Plus

Acompaña a residentes y recién llegados en trámites, vivienda y cuestiones del día a día en Mallorca.

La floración del almendro en Mallorca es uno de los espectáculos naturales más bonitos del Mediterráneo. Cuando a finales de enero se abren las primeras flores blancas y rosadas y a mediados de febrero comarcas enteras se convierten en un mar de flores, la isla enseña una cara tranquila, casi contemplativa. Para muchos residentes es el momento más bonito del año en la isla, y cada vez más gente descubre la temporada baja para caminar, hacer fotos y estrenar los primeros rayos de sol. En este artículo te cuento cuándo arranca de verdad la floración, qué rincones merecen más la pena y qué conviene tener en cuenta con la planificación y el equipo.

Cuándo florecen los almendros: fechas y calendario

Las fechas exactas de la floración dependen mucho del invierno. Lo típico es una ventana de finales de enero a principios de marzo, con el punto álgido claro en la segunda quincena de febrero. En años suaves hay árboles que se abren poco después de Año Nuevo, mientras que un invierno frío puede retrasar la plena floración hasta marzo. Si buscas la plena floración, lo habitual es apuntar entre el 5 y el 25 de febrero.

La floración responde sobre todo a tres factores:

  • Las temperaturas nocturnas de las semanas previas a enero: cuanta menos helada, antes florece
  • La lluvia de otoño y de principios de invierno, que es la que permite que los árboles florezcan
  • La altitud de las plantaciones: las zonas bajas florecen antes que las laderas de la Serra de Tramuntana

Los datos históricos y los avisos actualizados están en la web oficial de la AEMET. Ahí puedes consultar también las mínimas de las semanas anteriores para estimar lo avanzada que va la floración.

Febrero, el mes grande de la floración

En febrero la floración del almendro alcanza su punto máximo en Mallorca. De día las temperaturas suelen moverse entre 14 y 18 grados y, con situaciones estables de altas presiones, el sol sale seis o siete horas. Justo el tiempo ideal para recorrer los almendrales con la cámara o simplemente con calma. Estos rincones lucen especialmente:

  • Es Pla, la llanura agrícola del interior entre Sineu, Petra y Llucmajor
  • La zona de Bunyola, Alaró y Santa Maria, al pie de la Serra de Tramuntana
  • Las colinas de Son Servera y Capdepera, en el este de la isla
  • Selva y Campanet, en el interior norte
  • Las pequeñas fincas de la zona de Algaida y Montuïri

En muchos pueblos, las oficinas de turismo organizan paseos gratuitos o muy baratos por los almendrales en flor. Un resumen de fechas y visitas guiadas lo encuentras en el portal oficial de visitantes del Consell de Mallorca, que también mantiene mapas de senderos y caminos naturales de la isla.

Consejo: fotos en la hora dorada

Las mejores fotos salen con el sol bajo, a primera hora de la mañana o a última de la tarde. La luz cálida resalta las flores rosadas sobre los troncos oscuros y dibuja sombras largas en los campos. Ponte bajo, usa una apertura en torno a f/4 y deja que alguna rama haga de primer plano: así los almendrales transmiten calma en vez de caos.

Rutas a pie entre almendros: Tramuntana y Es Pla

Una caminata entre almendros en flor combina dos clásicos de Mallorca: el invierno suave y el interior florido. En febrero los caminos ya están bastante secos y el calor del verano queda lejos. Algunas rutas recomendables:

  • Circuito por Santa Maria del Camí saliendo de la estación de tren, unos 8 kilómetros llanos entre frutales
  • Subida de Bunyola al Castell d'Alaró, con vistas a los valles en flor
  • De Sineu por la llanura de Es Pla en dirección a Maria de la Salut
  • Circuito entre Selva y Caimari, al pie de la Tramuntana, ideal como ruta de media jornada
  • Con el mar de fondo: de Artà hacia la ermita de Betlem, con almendrales a mitad de camino

Muchas rutas cuentan con senderos señalizados y folletos informativos de los ayuntamientos. Más propuestas de actividad y tiempo libre en el día a día de la isla las tienes en la guía de ocio y deporte en Mallorca, que también ayuda a planificar salidas más largas. Ahí se habla, entre otras cosas, de equipo, dónde entrenar y las mejores épocas del año para actividades al aire libre.

Respeta las fincas privadas

Muchos almendrales de Mallorca son propiedad privada. Quédate siempre en los caminos públicos y no entres en los campos para hacer fotos. Así proteges la cosecha de los payeses y la buena disposición de los propietarios hacia quien visita el campo con respeto. Haz caso a los carteles de "Prohibit el pas" o "Propiedad privada".

Bunyola y Son Servera: dos rincones que enamoran

Dos lugares se han ganado fama entre quienes conocen bien la isla: los almendros de Bunyola, en el oeste, y los almendrales de Son Servera, en el este. Los dos enseñan la floración en paisajes completamente distintos.

En Bunyola los árboles florecen en bancales que se pegan a las laderas empinadas de la Serra de Tramuntana. El contraste entre roca, olivares y flor de almendro es perfecto para fotografía de paisaje. Quien madruga pilla aquí a menudo amaneceres con jirones de niebla en los valles. Desde Palma llegas cómodamente a Bunyola con el histórico Tren de Sóller, que hace parada en el pueblo.

Son Servera, en el nordeste, es en cambio más llano y abierto. Entre el pueblo, Sa Coma y la costa se extienden almendrales amplios que, con sol, forman superficies blancas y rosas hasta el horizonte. Muchos se recorren sin problema en coche o en bici por pequeñas carreteras locales. Si quieres rematar el día junto al mar, te acercas después a Cala Millor o Canyamel.

Otros rincones menos concurridos:

  • Biniagual, un caserío diminuto entre Inca y Binissalem
  • Pina, junto a Algaida, con vistas a la llanura y a la sierra
  • Ses Salines, en el sur, con almendrales casi tocando el mar
  • Montuïri, que con su posición en lo alto de una loma impresiona sobre todo por la mañana

Enero: el preludio tranquilo de la floración

Enero es la obertura de la temporada de los almendros. Las primeras flores todavía van sueltas, pero a cambio la isla está más tranquila que nunca. Restaurantes, fincas y carreteras respiran calma, y los precios de alojamiento o coche de alquiler quedan muy por debajo de la temporada alta. Con un poco de flexibilidad, estas semanas son perfectas para explorar lugares que en verano están hasta arriba.

Aun así conviene planificar, porque muchos restaurantes pequeños, museos y hoteles rurales cierran parte de enero por vacaciones. En cambio, municipios como Sa Pobla y Santa Eugènia organizan ya en enero las primeras caminatas entre almendros, y en los pueblos del centro empieza tímidamente la temporada de mercados agrícolas. El clima acompaña: de día son posibles 14 a 16 grados, aunque de noche refresca bastante, sobre todo en la montaña.

Si estás valorando mudarte a otra zona de la isla o pasar una temporada larga en el interior, enero es un mes muy revelador. Vives la isla sin filtro turístico, puedes probar posibles zonas donde vivir en su día a día real y hacerte una idea de los alquileres en temporada baja. Merece la pena investigar con calma en los meses tranquilos, antes de que arranque la temporada alta.

Consejos prácticos: transporte, tiempo y equipo

Organizar una salida para ver los almendros en flor es mucho más sencillo que cualquier plan de temporada alta, pero pide algo de previsión. Para llegar a los almendrales casi siempre hace falta coche, porque los rincones más bonitos quedan lejos de los grandes ejes.

Qué conviene tener en cuenta:

  • Deja días flexibles para poder acercarte al punto álgido de la floración en cuanto llegue
  • Vístete por capas, con forro polar, chubasquero y calzado cómodo
  • Lleva cámara y trípode, y una batería externa
  • Comprueba antes por internet los horarios de restaurantes y fincas pequeñas
  • Si haces noche, mejor en el interior de la isla, para ahorrar trayectos

Si vas directo a la llanura de Es Pla, puedes tomar el tren de Palma a Sineu o Inca y caminar desde allí. Los horarios y avisos de obras los mantiene el TIB, el transporte público de Baleares. Como complemento, en temporada baja el bus llega a los pueblos pequeños, aunque con el horario de invierno las frecuencias se reducen.

Conclusión

Los almendros en flor son un momento infravalorado del año mallorquín. Combinan invierno suave, caminos vacíos y un paisaje de postal que entusiasma por igual a quien hace fotos, a quien camina y a quien solo quiere disfrutar. Entre mediados de enero y principios de marzo tienes las mejores opciones de pillar la plena floración, y con flexibilidad puedes literalmente perseguir el punto álgido por la isla. Con base en el interior, buen equipo para caminar y respeto por las fincas privadas vivirás una Mallorca con un ambiente que ningún verano puede ofrecer. Sigue las previsiones de la AEMET y date tiempo para dejar que el silencio entre los árboles haga su efecto.

Anzeige

Recomendación de partner

Fincas y hoteles para la floración del almendro

Hoteles rurales y fincas del interior de la isla con los almendrales en flor a la puerta de casa. Reservar pronto merece la pena.